Trevijano de Cameros

Hay varias teorías sobre el ORIGEN de la denominación de esta población: “Treviñano”, o lugar perteneciente al señor de Treviño, “Trevillano” (1802) derivada de Tri-villam  o lugar formado por tres villas y la más probable es que deriva de Trevilianus, una villa o fundus de alguien llamado “Trevilius”, nombre romano.

En 1040 García Sánchez III incluye la zona en el Señorío de Cameros, adjudicándoselo a  Fortún Ochoa. Aparece por vez primera documentado en una carta del monasterio de San Prudencio del año 1067. En 1366  es adjudicado a Juan Ramírez de Arellano, bajo cuyo dominio permanece más de 400 años, hasta la abolición de los señoríos en S.XIX.

Con la reconquista se instaura el sistema trashumante con el auge económico de la lana, posibilitando la construcción de las torres fuertes y de la iglesia en los siglos XV- XVII. Las mejoras agrícolas y sanitarias del S.XVIII, propiciaron un importante aumento de población y la sobreexplotación del territorio, con el cultivo de zonas anteriormente usadas para pastoreo y de bosques adehesados.

Según los distintos censos, en  1504 el pueblo tenía 250 habitantes, en 1842 aumento a  504 y en 1897 se contabilizan 339. Durante el siglo XIX y hasta  1936 hubo una lenta pero importante emigración a América, fundamentalmente Argentina. Entre 1956 y 1968 la casi totalidad de las familias se trasladaron a zonas industriales, fundamentalmente a Logroño.

Hacia 1970 algunos jóvenes, se trasladaron a vivir  formando una comunidad más abierta y tolerante que la sociedad de la época, llegando a residir unas 20 personas 1975. A partir de 1977 los descendientes del pueblo que vivían en el valle comenzaron a regresar para pasar las vacaciones y los fines de semana, una vez ya establecidos y con hijos. En esa época perdió su independencia municipal pasando a formar parte de Soto.

GENTILICIO

Trevijano.

PUNTOS DE INTERÉS

  • Iglesia parroquial de San Cristóbal. (S.XVI) Restaurada en 1980 y 1992.
  • Ermita del Santo Cristo. Situada a 500 m del pueblo. Los muros son del S. XVI y  la bóveda del S. XVIII. Ha sido restaurada varias veces, la más reciente en 2002.
  • Ermita del Cúpulo (o del Pópulo).  Data del S.XVIII.  Se sitúa en el antiguo camino a Clavijo, a 500 m del pueblo y a 1077 m. de altura. Se encuentra muy deteriorada.
  • Ermita de San Andrés.  Junto al pueblo en ruinas.
  • Dolmendel Collado del Mallo.  (S.III a.C).En antiguo camino a Fuente Haya, junto a la Cañada Real. Ha sido acondicionado y restaurado para su visitaExisten otros dólmenes en esta misma zona, tanto hacia al norte como hacia el sur.
  • Edificios de sillería.  Antiguas torres fuertes del S. XVI. situados en la plaza con planta y dinteles hechos con sillares.
  • Fuente. Situada en la plaza del pueblo. Fechada por una inscripción en mayo de 1918 aunque posiblemente sea anterior.
  • Nevera. XVI. En el antiguo camino a Fuente Espino, al poco mas de un km al norte del pueblo, situada a  y a 980 m de altura. Recuperada y restaurada en 2005 y 2006.
  • La casa barco. Edificio que tiene forma de barco.
  • La antigua escuela. Es la sede de la Asociación de Amigos de Trevijano,  rodeado de roca caliza, denominados «Las Peñiscas».
  • Trevijano está situado en un punto estratégico sobre el cual se puede contemplar todo el valle del Rio Leza. Se puede ver el Cañon del Leza sobre el que sobrevuelan numerosas colonias de buitres. Hay varios miradores con grandes vistas en la Carrasca y en el Plano.
  • Es recomendable subir hasta él contemplar las vistas y pasear entre sus calles, su patrimonio,  y casas restauradas, como la casa barco, la nevera o los dólmenes.
  • Se pueden hacer rutas y paseos por su dehesa con un pequeño quejigal, por los  caminos que van hasta los pueblos de los alrededores como Soto, Luezas, Nalda, Albelda, Clavijo o Leza, o  por las Cañadas Reales.
  • Disfrutar de la tranquilidad y merender a la sombra en varios merenderos acondicionados, como en la Fuentevieja, cerca de la ermita del Cristo, como en el Reajo, a 1 km del pueblo junto a la carretera.
  • Las fuentes del Restuaro. El Río Leza viene con bastante agua desde más arriba de San Román  y en  Soto se filtra para volver a salir más abajo de Trevijano a la altura de las Fuentes del Restauro. Si está seco, el descenso por el cauce no es demasiado complicado. Están en un paraje casi virgen, en una poza grande a partir de la que el río discurre con agua todo el año. De ellas brota un a más de un metro de altura sobre la altura del río, en mitad de una pared de piedra. De los escarpes verticales, destaca Peña Amarilla por su altura y belleza, a la altura de las Fuentes del Restauro en la margen derecha.
  • Visitar los yacimientos de Icnitas, algunos difíciles de encontrar. Las más fáciles están en una pared casi vertical, a pie de la LR-462, a 500 m del cruce con la LR-250.

FIESTAS

  • 1 de mayo: San Felipe y Santiago. Se celebra el 3 de mayo. Se oficia misa con procesión, tras lo que se ofrece un vermut y danzas.
  • 10 de julio: San Cristobal. Con degustación del «bodival», bollo de pan hecho según la tradición relleno de chorizo.
  • 15 de agosto. Fiestas de gracias, que antiguamente se celebraba en agosto pero actualmente se celebra en verano coincidiendo con la Virgen de agosto. Durante la fiesta se realiza un muñeco, tamaño natural relleno de paja, con su cabeza y «atributos» caricaturizados. Su nombre deriva de San Felipe, que se quema el último día de fiestas.
  • Mediados de septiembre: Fiestas de la juventud. Organizadas por la juventud desde el año 2003. De carácter más alternativo.
  • 30 de noviembre. San Andrés, que actualmente no se celebra al no haber casi vecinos en esa época.

ACTUALIDAD

Tras perder su independencia y pasar a formar parte de Soto, en 1985 se creó la Asociación de Amigos de Trevijano que además de organizar las fiestas anuales y otros actos sociales y culturales, ha sido el habitual interlocutor con el ayuntamiento y otras instituciones, con el fin de seguir mejorando el pueblo entre todas.  En 1996 organizaron el VIII Día del Camero Viejo. Desde entonces, en el pueblo se han ido rehabilitando casas y arreglando calles.

La economía del pueblo, se basa en la  huerta para autoconsumo y en 2006 se plantó una finca de trufa y existen rebaños de vacas y ovejas, criados para carne, y algunos caballos, así como colmenas de cría ecológica.

Existe un coto de caza gestionado por el Ayuntamiento, a través de la  Sociedad de Cazadores de Soto en Cameros, Treguajantes, Luezas y Trevijano.

En los últimos años ha habido algo de actividad artesanal con varios talleres de encuadernación y cerámica, o almazuelas y telas.  Y se constituyó una empresa en el 2006 dedicada a la elaboración de empedrado y bioconstrucción aunque actualmente no está en funcionamiento.

En 2002 se recuperó el grupo de danzas desaparecido en 1918, que actúa en las festividades del pueblo. En 2012 recuperó el traje que utilizaba antiguamente en las labores del camo llamado “traje de patateros”.

Existe además en el pueblo un Bar, «Las Peñiscas», situado debajo de la iglesia en el edificio de usos multiples de la Asociación y las casas rurales «Mirador de Mateo» y «Cañón del Río Leza».

En el entorno encontramos el área de descanso «El Reajo» subiendo por la carretera a 1 km del pueblo con unas mesas y la fuente de ese nombre. Detrás del frontón del pueblo, también hay un espacio con mesas y lugar para hacer fuego.

Entre 2005 y 2007 se mejoró la carretera de acceso al pueblo desde la LR-250.Los caminos que van hasta los pueblos de los alrededores están medio abandonados, pero pueden recorrerse sin problemas a pie, en bicicleta o a caballo.

CURIOSIDADES

Aprovechando las nuevas tecnologías, Trevijano cuenta con una de las Rutas del silencio de la Reserva de la Biosfera de La Rioja, accesible a través de una app desde el Smartphone. Aunque nació en Logroño, se crió en Trevijano Simón Elías Barasoain, prestigioso y galardonado alpinista. Además tiene en su haber varias publicaciones, entre ellas: Rabadá y Navarro: la cordada imposible, Alpinismo bisexual, Las ventajas de ser antipático.

En la puerta del Camero, 
por almena el Altozano,
bien vigila Trevijano
cual despierto caballero
que cuida el desfiladero
angosto del río Leza.
Por la altura es fortaleza,
por sus cantos ruiseñor,
por su elegancia una flor
de serrana en la cabeza.

Del Libro “Poesía de Cameros”. 
Autor Jose Luis Moreno Martínez