Torremuña de Cameros

Respecto a su ORIGEN, hay documentos de 1246 en los que se llamaba La Torre. Su etimología latina es Torre-munia, que significa torre fortificada. También puede considerarse la hipótesis que la vincula a doña Munia, consorte del rey Sancho el Mayor.
Perteneció al señorío de los Condes de Aguilar.
Torremuña llegó a ser villa, y según consta en el Diccionario de Govantes tenía dos aldeas: La Riva y Aldeguela. Pertenecía a las Monjas Bernardas de Herce. Su impresionante y bien fortificada iglesia fue propiedad de los Obispos de Calahorra. Fue aldea de Larriba hasta su incorporación a Ajamil en 1974.

(Vídeo realizado por Bruno Rodríguez Orden)

PUNTOS DE INTERÉS

  • Iglesia de Santa María la Blanca, en ruinas. Esperando de ayudas para ser rehabilitada.
  • Ruinas de la antigua ermita de San Miguel.
  • Yacimiento de icnitas de «El contadero», al norte de Los Corrales de Santa Cristina, de difícil acceso. En él se observan 24 huellas de dinosaurios herbívoros que caminaban a dos patas (ornitópodos).
  • Árboles singulares de la Rioja: 5 ejemplares de Sabina Albar de 6,25 m. de altura de más de 250 años, de gran valor estético, tamaño y rareza taxonómica. Situadas en la Dehesa de Torremuña.
  • Sus increíbles vistas de toda la Sierra de Cameros.
  • Los molinos de viento, La Atalaya y Nido Cuervo.

FIESTAS

  • El 1er fin de semana de agosto, se celebran las fiestas patronales en honor a la Virgen Blanca.

ACTUALIDAD

La Asociación de Amigos de Torremuña, formada por descendientes y amigos de la localidad realiza labores de recuperación del pueblo, de la iglesia, limpieza de acceso y desescombrado.
Torremuña cuenta con un bar que gestiona la asociación y que se abre durante los puentes, fiestas y época de verano y un frontón.
Se ha recuperado el grupo de danzas desaparecido durante algunas décadas, que baila durante las fiestas patronales.
Cuenta con varias casas que se han recuperado.

CURIOSIDADES

El retablo de su iglesia fue víctima del expolio, desapareciendo tres pinturas góticas del mismo. En 1971 pasó a integrarse en la colección del Museo de la Rioja, y allí puede contemplarse ya restaurado. De ello se han hecho eco prensa escrita y medios audiovisuales.

Era común en las localidades del Camero Viejo la tradición festiva de enramar la casa de la moza a la que se quería cortejar. Como muestra, esta CANCIÓN DE ENRAMAR que un vecino de Torremuña cantaba a la moza de La Avellaneda que cortejaba.

Torre fuerte de defensa 
o Torre de doña Munia,
así explican los escritos
el nombre de Torremuña.
 
Torre de caracol tiene,
ya sin defensa ninguna,
casi cien vecinos tuvo,
de llana y de noble alcurnia,
pero ya sus viejas casas
han caído de la altura,
excepto las restauradas,
que hasta ahora no son muchas.
 
Tiene dehesa y buenos prados,
donde pastaba la dula
y las ovejas que fueran
en invierno a Extremadura;
aquí brotan aguas finas
y se siente la frescura,
aquí las mayotas nacen
tan dulces cual diminutas.
 
Tuvo en tiempos dos aldeas
y aquí servían dos curas;
la iglesia era muy famosa
por la gótica pintura
de las tablas del retablo
y otras valiosas figuras;
pero la mejor de todas
es la Virgen Blanca pura,
alegría en las tristezas,
consuelo de las angustias,
esperanza en los problemas,
siempre protección segura.
 
Desde hace años con acierto
la Agrupación se preocupa
de reclamar sus derechos,
de solicitar ayudas,
de reunir a los hijos
que aquí tuvieron su cuna
y que en agosto cada año
para la fiesta se juntan.
 
Nada importa que el camino
tenga multitud de curvas,
pues hay que ver en la vida
más la meta que la ruta
y nuestro fin es el cielo
que la Virgen Blanca anuncia
y que en estos bellos montes
casa de paz se vislumbra.

Del Libro “Poesía de Cameros”. 
Autor Jose Luis Moreno Martínez